El Test COD 5+5 (variante del tradicional 5-0-5) es una herramienta de valoración funcional diseñada para aislar la capacidad de cambio de dirección (COD) de la velocidad lineal pura. A diferencia de un sprint convencional, este protocolo impone una demanda mecánica extrema sobre las estructuras del miembro inferior durante la fase de frenado excéntrico, el giro de 180° y la posterior re-aceleración concéntrica.
El test consiste en un sprint de 5 metros desde una posición estática, un pivote sobre una pierna para realizar un giro completo de 180° tras tocar la línea de fondo, y un regreso a máxima velocidad a la línea de partida. Al utilizar My Jump Lab 3, el evaluador puede identificar con precisión de milisegundos el tiempo de contacto en el giro y el tiempo total de ejecución. La relevancia clínica de este test para un kinesiólogo radica en la identificación del COD Deficit. Este se calcula restando el tiempo de un sprint lineal de 10 metros al tiempo obtenido en el test 5+5. Un déficit elevado revela que el atleta, aunque sea veloz en línea recta, posee una técnica deficiente de desaceleración o una falta de fuerza reactiva, lo que aumenta el tiempo de transición y el estrés articular.
Uno de los mayores aportes de este protocolo en el alto rendimiento es la evaluación unilateral. Al comparar los tiempos de giro sobre la pierna derecha frente a la izquierda, se pueden detectar asimetrías de rendimiento. En deportes de raqueta como el tenis o el pádel, una diferencia superior al 10% entre ambos lados indica un "lado débil" para la reorientación. Esta disparidad no solo afecta el rendimiento táctico, sino que es un indicador de riesgo para lesiones ligamentarias (como la rotura de LCA), ya que sugiere una incapacidad del sistema neuromuscular para gestionar las cargas torsionales y de frenado de manera simétrica