El Rotary Stability Test (Estabilidad Rotatoria) es una prueba perteneciente a la batería Functional Movement Screen (FMS) diseñada para evaluar la capacidad del sistema neuromuscular para estabilizar el tronco durante movimientos asimétricos simultáneos de las extremidades superiores e inferiores.
Se considera una de las pruebas más complejas del FMS debido a que exige:
Estabilidad multiplanar del tronco.
Coordinación neuromuscular.
Control motor segmentario.
Transferencia eficiente de fuerzas entre extremidades y tronco.
Integración entre cadenas musculares cruzadas.
El test valora principalmente la capacidad de mantener la estabilidad del complejo lumbopélvico en los planos sagital y transversal durante movimientos que generan demandas rotacionales sobre el tronco.