Prueba funcional unipodal que evalúa la capacidad de producir un salto y controlar un aterrizaje con rotación medial de aproximadamente 90° sobre el mismo miembro. Integra producción de fuerza, desplazamiento, control neuromuscular y capacidad de estabilización durante una tarea que combina demandas de los planos frontal y transversal.
La variable principal es la distancia horizontal alcanzada (cm), complementada por el Índice de Simetría de Miembros (LSI) y la calidad del aterrizaje.
Es particularmente útil en deportistas que realizan cambios de dirección, pivoteos, desaceleraciones y acciones multidireccionales. Los estudios disponibles muestran una excelente confiabilidad test-retest (ICC 0,93–0,98) y capacidad para identificar asimetrías que pueden no evidenciarse mediante hop tests exclusivamente lineales.